
En 1987 la Clínica Ginecológica Ginemédica se convierte en la primera clínica autorizada por la Junta de Castilla y León para realizar la interrupción voluntaria del embarazo. Siendo actualmente la única clínica legalmente autorizada para practicar abortos de alto riesgo.
Desde entonces nuestras instalaciones, equipos y personal no han dejado de adaptarse a los avances y tecnologías que han ido surgiendo en cada momento. Incorporando todo lo necesario para que nuestros pacientes dispongan de la mejor atención y el mejor servicio.




